La naturadora.
Investiguemos el barrio

Cuando invitamos a los escolares de la Zona Norte de Alicante a salir a su barrio, cámara y libreta en mano, para identificar necesidades y sugerir mejoras, temíamos que nos pidiesen piscinas, parques de atracciones o circos. Cándida infancia, ya se sabe…

Los grupos visitaron su asociación vecinal, allí les contaron cómo habían cambiado sus barrios, compartieron logros y les invitaron a hacer su primera instancia al Ayuntamiento realizando una demanda. Salieron a la calle, miraron con otros ojos, tomaron notas, fotografiaron, consensuaron y realizaron sus demandas: columpios nuevos, pistas de básquet, pistas de petanca para sus abuelos y abuelas, calles más limpias, semáforos de camino al colegio...

Todas sus demandas fueron lícitas, realistas y viables. Y además hubo una que apareció sistemáticamente en cada uno de los grupos: los niños y niñas de la Zona Norte pidieron flores. En algunos coles las plantaron ellos mismos. 

Qué gran lección. Al final va a resultar que lo de las grandes obras y los circos son cosas de adultos.